Imaginen una ciudad con la extensión de la Comunidad de Madrid en la que viviera la mitad de la población de España y el doble que toda la población de Portugal. Lo que se conoce como zona conurbada aglomera a la Ciudad de México (CDMX) y 60 municipios limítrofes del vecino Estado de México, que en la práctica son barrios más que interactúan con la ciudad. Las responsabilidades políticas son, por tanto, muchas veces compartidas entre varias administraciones que no siempre tienen una visión común para hacer sostenible un gigante de más de 20 millones de habitantes. Según la ONU, es la cuarta ciudad más poblada del planeta y la primera no asiática.